El liceo que superó la vulnerabilidad para brillar en la PSU

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[Sin limites] El Liceo Zapallar de Curicó logró que el 73% de sus alumnos obtuviera sobre 600 puntos en el test de admisión. Clases a domicilio de los profesores y compromiso de los estudiantes son parte de la estrategia.

liceoLa comuna cuenta con siete colegios municipales, entre ellos destaca el Liceo Bicentenario Zapallar que se luce por su alto nivel académico. El recinto atiende a alumnos desde séptimo a cuarto medio y alberga, entre sus salas de clases a 38 profesores y a más de 750 alumnos, la mayoría de ellos de escasos recursos, llegando a tener un índice de vulnerabilidad del 78,4%. Pese a esto, brilló en la Prueba de Selección Universitaria (PSU), posicionándose como el mejor colegio municipal de la zona y logrando, además, un puntaje nacional en Matemática.

En este proceso de admisión a las universidades, 139 alumnos del Zapallar rindieron la PSU: 101 de ellos, el 73%, lograron igual o sobre 600 puntos, mientras que 20 estudiantes rompieron la barrera de los 700 puntos.

“Es el colegio estrella. La mayoría son alumnos prioritarios, todos muy inquietos, demandantes y críticos. Tan así, que fue el único recinto en toma durante este año. Con todo, siguen destacándose”, explica la jefa de educación de la municipalidad, Paulina Bustos.

Además de la PSU, el colegio logró buenos puntajes en el Simce. En 2012, los alumnos de tercero medio, en ese entonces, lograron 332 puntos en Lectura y 337 en Matemática. Mientras, que el promedio del país no supera los 250 puntos.

Entre los alumnos, está Andrea Maragaño, quien logró 707,5 puntos promedio en la PSU. “Preparé la prueba sólo con lo que me entregó el colegio, no fui al preuniversitario”, dice la estudiante que espera matricularse en Nutrición y Dietética en la U. Católica del Maule. La joven sería la primera de su familia en ingresar a la educación superior: su papá es jubilado de garzón y la madre es auxiliar de aseo en una tienda de retail.

La alumna egresada del Zapallar explica que en “las áreas de lenguaje y matemática no tuve problema, incluso una de las profesoras de castellano me ofreció a mí y a unas compañeras ir a su casa a estudiar gratis. Para ciencias, me reuní con unas amigas a repasar una semana antes de la PSU”. Con todo, la alumna obtuvo 660 en dicho test.

Una suerte similar tuvo Rodrigo Rojas, puntaje nacional en Matemática, quien dice que la receta del éxito del colegio es por “el buen ambiente que hay para estudiar. La cercanía con los profesores es genial: algunos nos dan sus correos y Facebook, y nos responden dudas fuera del horario de clases”, cuenta el joven que apostó por Ingeniería Mecánica en la Universidad de Talca.

El caso del futuro profesional es uno de los que enorgullece al recinto y a la municipalidad. Producto de las tomas y paros del año 2011, Rojas optó por repetir tercero medio. De inmediato, el recinto asumió la decisión del alumno y familia. “La repitencia de él y de otros niños tuvo que ver con las movilizaciones. Para enfrentar esto, hicimos cursos de apoyo para aquellos que tenían dificultades”, explica la directora del establecimiento, Lucedith Muñoz.

La máxima autoridad del liceo agrega que otro de los ingredientes para el éxito es que “del total de profesores (38), 11 figuraron en el máximo nivel en la evaluación docente” y agrega: “Todos: padres, profesores y alumnos tenemos un objetivo común: ser mejores, y eso nos empuja día a día”. Según la directora, los profesores están disponibles para los estudiantes casi las 24 horas. “Hay un buen ambiente, muchos profesores ocupan su tiempo personal para apoyar a los alumnos que tienen dudas”.

Al ser un recinto Bicentenario y de excelencia, los docentes se dedican a pasar más de lo exigido por el currículum nacional. “Todas las clases que se hacen, son de alta exigencia y se cubre la totalidad del currículum”, cuenta Muñoz.

Una situación que da testimonio la egresada Andrea Maragaño: “Los docentes son súper ordenados en dar las clases. Se nota la planificación”, acota la futura alumna de la UC del Maule.

Otra particularidad del colegio, es la abundancia del género femenino entre la planta de docentes. “Nosotros en cuarto medio, por ejemplo, sólo teníamos tres profesores hombres en música, educación física y religión. El resto eran mujeres”, cuenta la alumna.

Pese a que muchos de los estudiantes son vulnerables y pertenecen a los quintiles más pobres, el colegio logró desafiar dichas barreras y educarlos. Por lo menos así lo hicieron con la generación de egresados 2013 que obtuvo en promedio un puntaje de notas de enseñanza media (NEM) de 651.

Otro de los ejemplos, es el alumno egresado Ariel Navarro: estudiante prioritario, vive con sus abuelos y su único apoyo monetario es su padrino, quien trabaja como auxiliar en un colegio.

Ariel, como otros de sus compañeros, logró egresar de cuarto medio con un 6,8 y obtener 746 puntos promedio en la PSU. El postuló al programa Talento UC de la U. Católica y por ser alumno vulnerable y con buen puntaje ya fue seleccionado para estudiar Derecho en el plantel. “Nunca faltó a clases pese a vivir lejos, en Molina”, destaca la directora del Liceo Zapallar.

Fuente: La Tercera

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