Recuperar la Dignidad de la Profesión Docente

0
6

Decidirse a ser profesor o profesora hoy día es una decisión difícil.

escuelaEstudiar pedagogía y decidir que el resto de la vida se desarrollará en las escuelas o liceos, dedicados a la formación de niños y jóvenes,  no es fácil.

Aparte de  tener claridad acerca de lo que significará en términos económicos, significa tener conciencia sobre todas las otras implicancias que tendrá en el futuro.

Porque implica un compromiso  de por vida con una tarea difícil, de la cual se espera mucho pero a la que no se le da ni la importancia que tiene, ni el reconocimiento social, ni las facilidades para desempeñarla, ni la retribución económica, ni el status profesional, en fin , muchas cosas que no constituyen quejas, sino solo constataciones.

Implica decidir estudiar, para ejercer una profesión en la que nunca los conocimientos serán suficientes, porque se deberá seguir aprendiendo durante toda la vida profesional.

Implica ejercer una profesión que requiere un período de aprendizaje post-titulación que es complejo, porque se requiere aprender a enseñar mientras se enseña, teniendo la responsabilidad del futuro de esas personas sin ningún apoyo específico y respondiendo a las mismas exigencias de los profesores experimentados.

Implica prepararse para trabajar no sólo con las comunidades de estudiantes a cargo, sino también con las comunidades de padres y familias.

Implica responder a todas las expectativas que la sociedad tiene en la educación.

Ho día implica también reivindicar el valor, la dignidad, la necesidad y la importancia de la profesión docente.

Sobre todo cuando todos hablan de educación y cuando muchos “expertos” tienen las respuestas.

Porque resulta tan fácil y tan liviano de parte de algunos,  decir que hay que reconocer la importancia de los profesores y entonces, para demostrarlo y  a pesar de no estar preparado, se puede “ser profesor o profesora”  durante un período de tiempo y con eso entonces ya hemos  valorado la tarea de los profesores.

¿Y si  decidiéramos reconocer la tarea de los médicos y nos fuéramos a  los quirófanos por ellos? ¿Y si para valorar la tarea de los ingenieros fuéramos a construir puentes?

¿Estarían esos profesionales dispuestos para que eso ocurriera? ¿Lo haríamos nosotros, los profesores?

Creo que eso es una falta de respeto por una profesión cualquiera.

Sobre todo cuando existe la formación y  muchos se han preparado y comprometido para ejercerla durante toda la vida.

Ejercer la docencia es una tarea compleja, no basta con las buenas intenciones y la “buena onda”, se requiere conocimiento y preparación.

La pedagogía se ejerce con personas, niños y jóvenes que aparte de necesitar atención y compañía, deben aprender y desarrollar habilidades y competencias para toda la vida, no solamente para un par de años y eso requiere conocimiento específico. No basta con ser un brillante profesional de otra área.

Estamos conscientes de las profundas transformaciones que requiere la formación de los profesores, tanto inicial como continua,  y muchos estamos trabajando en ello. A pesar de tantas novedosas iniciativas que hablan de mejorar la educación dejando fuera a los docentes, desconociendo el conocimiento y la experiencia. A pesar que muchas de esas iniciativas tienen mejor prensa que el trabajo de muchos años.

No negamos la necesidad de trabajar con otros profesionales, la reconocemos y la necesitamos.

Pero, en el campo de la educación quienes deben tener la voz son los docentes, son los que conocen el mundo de la educación por dentro, son los que saben las necesidades, las falencias, las fortalezas y las virtudes de la profesión, de los estudiantes, de las familias y de las comunidades.

Esperamos que otros profesionales acompañen, apoyen, entreguen sus visiones, pero que respeten, reconozcan y escuchen a los profesores.

Los profesores en Chile vivieron un largo  proceso de deterioro de la profesión,  que  aún no se termina de restaurar.

La única forma de revertirlo será recuperando la dignidad de la profesión docente, con los profesores.

Hace pocos días hice unos talleres con estudiantes de Pedagogía de octavo semestre de la UMCE en su preparación para salir a hacer las prácticas profesionales.

Lo más importante de esos talleres, para mí, fue encontrarme con un grupo de jóvenes con  entusiasmo y  empeño por aprender todo lo necesario para  ser las y los mejores, con el deseo ferviente de trabajar para hacer la diferencia en su trabajo y en sus futuros alumnos; eso me renueva las energías para seguir haciendo  esfuerzos por la  profesión docente.

Pero al mismo tiempo me preocupa, que  mientras ellos se esfuerzan para cumplir dignamente con su compromiso profesional hay otros que siguen pensando en que  ”jugando a ser profesores” o hablando por ellos se dignifica la profesión y así se mejorará la educación.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here