El balance del primer año escolar de la Superintendencia y la Agencia de Calidad

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Mientras una entidad hizo 35 mil acciones de fiscalización, la otra revisó a fondo el funcionamiento pedagógico de 190 colegios. Tras un trimestre de instalación, el 2013 fue el primer año en que ambas instituciones trabajaron en régimen.   Alejandra Muñoz C.  Agencia evaluó a 1,2 millones de niños y observó mil horas de clases en colegios

merMás de 1,2 millones de niños evaluados con el Simce, visitas a 190 colegios municipales y particulares subvencionados y la observación de más de mil horas de clases en aulas de todo el país.

Ese es parte del balance del primer año de funcionamiento de la Agencia de la Calidad de la Educación, entidad encargada de clasificar a las escuelas según la calidad de la enseñanza que imparten, y ayudarlas a mejorar.

Estas tareas comenzarán a ejecutarse en régimen a partir de 2014, ya que el Consejo Nacional de Educación acaba de validar la metodología para ordenar a los colegios en cuatro categorías.

Una vez que ese proceso esté listo, los funcionarios de la entidad deberán visitar a los que presenten desempeños bajos o insuficientes, y elaborarán informes que apoyarán el proceso de mejoramiento. Si después de cuatro años, una escuela con logros insuficientes no sube de categoría, podrá ser cerrada.

En 2013, el plan piloto de las visitas a colegios -que demoran en promedio 11 días entre su preparación y la redacción del informe- consideró no solo reuniones con la comunidad educativa, sino revisión de las prácticas de los docentes en la sala de clases.

“Observamos recreos y más de mil horas de clases. Más del 50% del tiempo de las visitas es observación en el aula. También hay mucho diálogo, nos juntamos con los profesores y vemos lo que está sucediendo in situ “, explicó el secretario ejecutivo de la Agencia, Sebastián Izquierdo.

Además de la tarea de ordenación y apoyo, otra de las áreas de trabajo de la entidad es la aplicación del Simce, que este año llegó a la cifra record de 1,2 millones de escolares evaluados en cinco cursos. Además, como nunca antes, la prueba estuvo en el debate público debido a las críticas surgidas en distintos sectores por el uso de los resultados de la evaluación.

En este sentido, Izquierdo destacó que gran parte de los cuestionamientos tenían argumentos de fondo, pero que como entidad defienden la aplicación de los tests a todos los alumnos. El que se evalúen varios cursos, agregó, permitirá analizar el valor agregado, o el impacto directo de las escuelas en el aprendizaje de los escolares en el futuro.

En cuanto a los desafíos de 2014, el secretario ejecutivo de la Agencia destacó que es central que los colegios entiendan el rol de la entidad.

“Nos conocen, pero las funciones de la Agencia no son tan simples de comprender. Queremos que nos vean como una institución que está para ayudar a cada uno de los establecimientos, que sean nuestros socios. Cerrar un establecimiento educacional es sinónimo de fracaso para nosotros, por eso hemos hecho el esfuerzo de que las visitas sean una herramienta potente, para que los colegios puedan superar sus debilidades”, afirmó.

“Super” detectó a 47 condenados por abuso a menores trabajando en colegios

Además de revisar que los colegios cumplieran con la normativa, la Superintendencia de Educación realizó este año diversos cruces de información entre el registro de condenados por abuso a menores -y que están inhabilitados para trabajar con niños- con la información de las personas que trabajan en los colegios. El resultado: 47 nombres aparecían en loas dos listas.

La salida de estas personas -docentes, asistentes de la educación, profesionales que no son profesores y transportistas escolares- de las escuelas y la entrega de los antecedentes al Ministerio Público fue uno de los principales logros de esta entidad, que comenzó a funcionar en septiembre del año pasado.

“Hay que cerrarles todas las ventanas y las puertas a la gente que está inhabilitada para trabajar con menores. El foco está puesto en los alumnos, sabemos que son la prioridad y queremos que los colegios también lo sientan”, sostuvo el superintendente de Educación, Manuel Casanueva.

En cuanto a las fiscalizaciones, se realizaron más de 35 mil acciones de este tipo, que iban desde revisar las rendiciones de cuenta de recursos específicos que entrega el Estado, hasta las visitas a los colegios para detectar si cumplen con el control de asistencia a partir del cual se paga la subvención escolar o si tienen problemas de infraestructura.

Las sanciones aplicadas, en tanto, se tradujeron en más de $6.000 millones en multas e incluso la inhabilidad permanente para ser sostenedor a un jefe de educación municipal. Además, para el próximo año se revocó el reconocimiento oficial -lo que implica el cierre- de 14 colegios particulares subvencionados.

Con el fin de cubrir la mayor cantidad de colegios, se optó por un modelo de revisión basado en riesgo: los establecimientos con más faltas fueron revisados más intensamente.

Esta tarea, afirmó Casanueva, se acompañó de capacitaciones a 8.700 directores y sostenedores para que conocieran la normativa y la forma de fiscalizar.

Para 2014, uno de los principales desafíos de la Superintendencia será revisar las rendiciones de cuentas de todos los recursos que manejan los colegios, incluso los que aportan los padres. Si bien esta disposición está en la ley, el reglamento que regula este proceso está ad portas de salir de la Contraloría con su toma de razón.

“Para el próximo año se viene un modelo de fiscalización 2.0, basado en un modelo de auditoría más focalizado. Tenemos claras las materias a revisar y tenemos que avanzar en cubrir establecimientos que no vimos este año, como los más pequeños”, dijo Casanueva.

De hecho, durante enero pondrán en la web una plataforma de rendición de cuentas que se usará a futuro para que los colegios declaren sus ingresos y gastos. La idea es que se acostumbren a la herramienta para cuando les toque hacer el proceso.

  Fuente: El Mercurio

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