EQUIPOS DE ALTO DESEMPEÑO, por Rafael Mascayano

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blogUn tema de bastante actualidad en el trabajo organizacional, son los denominados “equipos de alto desempeño”. Al escuchar este concepto, lo más probable es que lo asociemos a grupos que trabajan por ser más competitivos, mas lo que hay de trasfondo es cómo un grupo de personas se transforma no sólo en equipo efectivo sino de un alto desempeño en las tareas que se propone.

Marcial Losada, un psicólogo clínico e interesado por las ciencias físicas y matemáticas, comenzó a preguntarse por las variables que incidían en que un grupo pasase a ser un equipo de trabajo y éste a tener un alto desempeño como tal.

Fue así, que descubrió que el grado de conectividad entre ellos y la relación entre Positividad/Negatividad (P/N) en la interacción de los integrantes era fundamental en este proceso.

Más aun, llegó a establecer una razón matemática entre P/N para que un equipo comience a trabajar un desempeño adecuado y es de 3 a 1, llegando a 11 a 1 en los equipos de alto desempeño (EAD). ¿Qué quiere decir esto? Que las interacciones positivas deben ser por lo menos 3 veces más que las negativas, siendo el máximo alcanzado de 5,6 a 1, aunque el ideal posible máximo sea de 11.

Cuando los equipos están bajo la línea Losada (3/1), hay una alta factibilidad de fracaso en ellos, incluso si tomamos como “equipos” los matrimonios.

El reconocimiento positivo, son aspectos reales, no inventados para “agradar” al otro. Son conductas observables que implican una cuidadosa observación y respeto por el otro.

Uno de los tantos rasgos que más me ha llamado la atención del P. Kentenich, es su trabajo con otros, buscando siempre el “hacer en conjunto”, “aprender en conjunto”. Siendo él una persona de gran liderazgo, supo constantemente trabajar con equipos de personas e incluso en la Jornada de Hörde, decide no aparecerse para que fuesen los mismos los que decidiesen y desde allí ver el querer de Dios. Confianza en las personas, confianza en el querer de Dios, escucharlas, alentarlas, trabajar en conjunto, respeto a sus decisiones, liderazgo.

Nunca solo, siempre con otros, aunque fuese para tomar decisiones difíciles y audaces a los ojos humanos.

En las leyes de Conducción Orgánica presentadas en Schoenstatt, nos encontramos con conducción a través del ejemplo, del contacto personal, del servicio, de jefes y de corrientes de vida.

La conducción en Schoenstatt no es algo unipersonal, aun cuando la autoridad como paternidad es fundamental, mas también es muy relevante generar equipos de alto desempeño desde nuestra perspectiva de los vínculos, nuestra realidad de jefes y el trabajar por corrientes de vida.

¿Cuál es la razón entre la Positividad y Negatividad en nuestros equipos schoenstattianos? ¿En nuestra realidad matrimonial? ¿En nuestra familia? ¿En nuestro trabajo?

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