Pese a malos resultados, 84% de los niños vulnerables aprueba su colegio

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Análisis de prueba PISA muestra que potenciar el sentido de pertenencia a la escuela permite subir hasta 33 puntos en Matemáticas, equivalente a un año de aprendizajes.   Macarena Toro V.

colegioSe convierte en la cuna de sus amistades, en el lugar donde practican deportes y desarrollan diversas actividades. Para los niños y jóvenes de bajos recursos, la escuela es un segundo hogar y por ello la gran mayoría se siente feliz en ella.

Pese a que tienen 100 puntos menos que los estudiantes de niveles socioeconómicos altos, y que ello representa más de dos años de retraso en el aprendizaje, 84% de los alumnos vulnerables está satisfecho con su escuela, según una encuesta realizada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en el marco de la última prueba PISA.

La cifra de aprobación no solo es más alta que el promedio de los países desarrollados, sino que además es 10 puntos superior a lo que logran los colegios de mayores recursos, donde la conformidad llega a 74%.

En su último informe sobre la prueba internacional, la OCDE muestra las impresiones de los alumnos de todo el mundo y asegura que mientras mayor es el sentido de pertenencia al colegio, mejor es el resultado en la medición de Matemáticas: hasta 33 puntos en el caso de Chile, puntaje que equivale a casi un año más de escolaridad.

En más de cien visitas realizadas hasta la fecha, la Agencia de Calidad de la Educación ha podido ver en terreno qué hace que los jóvenes más pobres valoren más su lugar de estudio. “En general, los establecimientos hacen actividades extraprogramáticas, lo que hace que los estudiantes se sientan más queridos y seguros. Para los apoderados un plantel es mejor cuando los niños están seguros”, comenta Sebastián Izquierdo, secretario ejecutivo de la Agencia.

El fuerte rol social que asume el colegio en estos sectores, en contraste con lo que ocurre en lugares de mayores ingresos, hace que tanto los niños como los padres se preocupen principalmente de factores extra académicos al momento de evaluar cada lugar.

Ernesto Treviño, director del Centro de Estudios Comparados en Educación de la UDP, comenta que estudios hechos en el país revelan que al momento de buscar una escuela, las familias más vulnerables se fijan principalmente en la convivencia escolar y la disciplina, y por ello es posible que los niños consideren que son bien acogidos.

Paso simple, pero grande

Entendiendo que un alto sentido de pertenencia abre mayores oportunidades para el aprendizaje, Treviño explica que los colegios, incluso aquellos más pobres, pueden impulsar medidas simples que ayudarán a elevar el conocimiento de los niños.

“Lo principal es trabajar el clima escolar. Esto tiene que ver con sentirse parte de la comunidad y, para eso, hay que generar una buena relación de respeto con los profesores, adultos y compañeros. Esto pasa cuando tengo una duda y el profesor me la resuelve, lo que implica tener espacio para cometer errores y aprender de ellos. No hay que poner el énfasis en el error, sino que en el desarrollo de habilidades”, explica.

Izquierdo, por su parte, enfatiza la necesidad de incorporar a los centros de padres y a las familias, dentro de lo posible. Esto es clave, ya que la OCDE muestra que en Chile, el nivel educacional de los padres puede generar 82 puntos de diferencia en los resultados de sus hijos, lo que si bien está profundamente ligado al nivel socioeconómico, también se explica por las mayores posibilidades de los papás de apoyar y estimular los conocimiento de los niños cuando están en casa.

FELICES Un 85% de los niños chilenos está feliz en su escuela. El promedio OCDE es 79%. Matemáticas: alumnos son críticos de sus maestros

Como el foco de PISA 2012 estuvo en Matemáticas, se consultó a los niños cómo se sentían respecto de esta asignatura. En Chile la mitad de los niños mostró que no tenía los conocimientos mínimos esperados y 70% afirmó que no es muy bueno resolviendo los problemas que se le presentan en esta materia.

Esta situación no solo supera en 13 puntos lo que respondieron los alumnos de los otros países OCDE, sino que revela las grandes brechas entre hombres y mujeres: mientras 65% de ellos dice tener problemas, 75% de las niñas reconoce esta dificultad.

Más allá de las diferencias de género, el 45% de los escolares chilenos dice que sus profesores no le explican bien la materia y el 52% que no le entregan material interesante para aprender.

  Fuente: El Mercurio

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