Colegios privados top valoran ranking, aunque temen que perjudique a parte de sus alumnos

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Directores recelan que alumnos ubicados en el promedio de la generación puedan quedar fuera de las universidades que sueñan y lamentan que cambio de ponderaciones se haya avisado con poco tiempo.   Lucía Adriasola C.

DIRECTORTuvieron que calmar nervios y contestar inquietudes. Hicieron reuniones con apoderados y trataron de transmitir tranquilidad. Esos fueron los efectos inmediatos que tuvo el anuncio de aumento en la ponderación del ranking de notas entre los directivos de los colegios particulares que se ubican entre los 30 mejores de la PSU 2012.

A un mes de haberse definido cómo será el proceso de admisión 2014, y a dos semanas de la rendición de la prueba, directores, subdirectores y coordinadores de los colegios Cordillera, Montemar, Pinares, Cambridge College, Alonso de Ercilla, Francisco de Encina, Huelén y Los Andes cuentan cómo se vivió este episodio en cada uno de sus recintos. Apenas comienzan a hablar, hay un consenso: si bien se valora el esfuerzo por buscar aumentar la equidad en el acceso, lamentan la poca anticipación con que se dieron a conocer las ponderaciones, que bajaron el peso de la prueba, permitiendo que llegue a valer solo 50% de los requisitos de ingreso.

Pese a ello, en el Colegio Cordillera -que el año pasado logró el primer lugar en el promedio de las pruebas de Lenguaje y Matemáticas del país- creen que sus estudiantes no se verán afectados en el ingreso a las universidades. “No nos afecta de manera significativa frente a los demás colegios (…) La presente generación tiene un promedio de 6,06, pero en contrapartida nuestros alumnos rinden con satisfacción las pruebas de admisión. Es decir, hemos alcanzado un equilibrio entre exigencia académica y rendimiento”, explica Alejandro Leyton, coordinador PSU del plantel.

Distinta es la opinión que tiene el rector del Instituto Alonso de Ercilla, Jesús Triguero, que si bien confía en sus estudiantes, teme que por el aumento en el peso del ranking de notas los jóvenes que están en el promedio de su generación, pero que son buenos alumnos, queden fuera de las carreras que querían.

“Con estas reglas van a entrar menos a los planteles que ellos querían, sobre todo aquellos que están en el promedio de la promoción, porque esos estudiantes antes daban una prueba súper buena, pero ahora, al reducir la ponderación de la PSU, bajan sus posibilidades de ingreso a la universidad, aunque sean muy buenos”, lamenta.

Apoyo a los estudiantes

Para paliar los efectos que el nuevo factor de selección puede tener sobre los alumnos que están en el promedio de la generación, el Instituto Alonso de Ercilla se sumó a lo que han hecho algunos liceos emblemáticos, ideando medidas para elevar las notas de los jóvenes, buscando que tengan un mejor puntaje de notas y de ranking , aumentando su posibilidad de ingreso a la universidad (ver recuadro).

Y aunque esa situación no se tomó en los colegios Pinares, Huelén y Los Andes, sus directivos cuentan que sí se ha trabajado para dar más tranquilidad a sus estudiantes, informándolos sobre los alcances que tiene el ranking y confiando en que con las calificaciones que tienen podrán entrar en las universidades que se habían propuesto.

“Lograremos buenos resultados, debido a nuestro trabajo sistemático y en equipo”, dice Álvaro Valenzuela, director del Cambridge College. Explica que ahí lo que se ha hecho es reforzar a los alumnos que no tienen tan buenas notas -y que por lo mismo no tienen el lugar más alto del ranking en su colegio-, para que puedan tener una mejor PSU y así compensar los puntajes.

Valenzuela plantea, eso sí, que es relevante recordar que los alumnos no solo se preparan para la PSU o para tener altas notas, sino que más bien para la vida. Por ello, cree que al ser un establecimiento más exigente, los estudiantes lograrán con esfuerzo entrar a la universidad que se propongan.

“Sin dudas que causa un poco de molestia que cambien las reglas cuando ya se está en la mitad de la carrera, siendo que se podría haber avisado con más plazo. La subida de las ponderaciones es algo que a los niños los descoloca, pero saben que tienen que esforzarse todo lo que puedan”, comenta, por su parte, Raúl González, subdirector del Pinares.

Efectos a largo plazo

En medio del debate que ha generado el aumento del ranking de notas en desmedro de la PSU, Pedro Ormeño, subdirector del Colegio Francisco Encina -que logró posicionarse en el lugar 21 del ranking PSU-, plantea que esta medida podría conllevar una consecuencia positiva a largo plazo. “Va a conseguir potenciar lo que se hace en el colegio, ya que la mitad del ingreso a la universidad se va a asegurar acá”, enfatiza.

A 109 kilómetros de Santiago, en Viña del Mar, Carlos Parra, subdirector académico del Colegio Montemar (segundo en la PSU 2012), critica que los cambios pueden dar un giro en el fin del sistema educativo.

“Las notas las entendemos como medios para alcanzar un fin. Ahora, las calificaciones se están transformando en un fin, y todo se empieza a pensar como un producto, y no como un proceso, lo que nosotros no compartimos”, comenta, añadiendo que varios apoderados se han acercado al colegio para informarse de la nueva medida y el impacto que tendrá en la formación de sus hijos.

 Modifican notas de últimos años

Tal como el Liceo Javiera Carrera implementó el “factor javierino” para bonificar las notas de sus alumnas, el Instituto Alonso de Ercilla hizo lo suyo.

Según explica el rector Jesús Triguero, se eliminó el sistema de corrección de pruebas con alternativas en que por cuatro respuestas malas se descuenta una buena. Además, ahora en cada evaluación se ajustó la escala de notas según la mejor prueba rendida por un alumno del curso. “El puntaje más alto ahora obtiene el siete. Ahora solo ocupamos el real y no el ideal”, explica Triguero.

Para paliar los efectos del ranking en los alumnos de 3° y 4° medio -que son los que tendrán menos tiempo de reacción ante los cambios- se harán bonificaciones a las notas de cada asignatura, a fin de elevar el NEM de cada joven. Así, quienes tienen entre 5,0 y 5,5 tuvieron una décima de regalo; entre 5,5 y 6,0 se les bonificaron dos décimas; mientras que el tramo entre 6,0 y 6,5 recibirá tres décimas más.

“El colegio ha colocado un artículo nuevo, que dice que el director y el consejo directivo pueden mejorar el NEM de los alumnos al final del trimestre o al final del año, siempre que con eso siga manteniendo la diferencia significativa entre el NEM y la PSU”, explica el rector.

Fuente: El Mercurio

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