Gestión del Conocimiento “Modelos de referencia para su inserción en Educación”, por Marcelo Careaga

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Dr. Marcelo Careaga Butter

mcareaga@ucsc.cl

Universidad Católica de la Santísima Concepción. Concepción – Chile.

blogEn la Parte 1[1] de este ensayo, realizamos aproximaciones conceptuales generales acerca de Epistemología y Gestión del Conocimiento. Caracterizamos los procesos de generación del conocimiento, procedentes de la tradición moderna occidental, destacando la linealidad de esta concepción epistemológica. En la modernidad el proceso del conocer se sitúa en la relación existente entre sujetos inteligentes que conocen acerca de la realidad de las cosas o de las ideas, entendida esta realidad como objeto susceptible de ser conocido. La conformación del proceso epistémico se da en la operación misma de conocer y el resultado obtenido como información recabada acerca del objeto, la que permite realizar una construcción conceptual acerca del objeto aprehendido lograda a través del lenguaje.

El concepto de Gestión del conocimiento proviene del inglés Knowledge Management, e históricamente fue un concepto aplicado a las organizaciones. Su significado, a saber: “…busca transferir el conocimiento y la experiencia existente entre sus miembros, de modo que pueda ser utilizado como un recurso disponible para otros en la organización. Usualmente el proceso implica técnicas para capturar, organizar, almacenar el conocimiento de los trabajadores, para transformarlo en un activo intelectual que preste beneficios y se pueda compartir.”[2] El principio sistémico del conocimiento considera que la organización se comporta como un ente vivo, con aprendizajes que son similares a los humanos y con capacidad de gestionar su conocimiento.

Según Bueno, Gestión del Conocimiento es: “La función que planifica, coordina y controla los flujos de conocimiento, que se producen en la empresa, en relación con las actividades y con su entorno, con la finalidad de crear unas competencias esenciales. Se entiende por competencia esencial el resultado obtenido por la valoración de las competencias básicas: personales, tecnológicas y organizativas”. (Bueno, 2000:67)

Gestión del Conocimiento es una disciplina que se ha desarrollado a partir de la economía. Las empresas buscan optimizar sus organizaciones para mejorar su capacidad y productividad. Desde este enfoque, se asume como la gestión de los activos intangibles que generan valor para las organizaciones productivas. La mayoría de estos intangibles tienen que ver con procesos relacionados de una u otra forma con la captación, estructuración y transmisión de conocimiento. Por lo tanto, la Gestión del Conocimiento tiene en el aprendizaje organizacional su principal herramienta y en consecuencia su concepto es dinámico. Esta disciplina, se ha instalado primero en la nueva economía o también llamada economía del conocimiento No existe consenso en aceptar el modelo del Capital Intelectual en todas las organizaciones, algunas empresas aceptan y otras rechazan el modelo, considerado como un activo intangible, sin embargo, reconocen cada vez más la importancia que tiene en la generación de beneficios económicos futuros de la empresa.

Al economista Alfred Marshall, de origen Inglés, se le atribuye la paternidad de la economía industrial, la nueva economía y, se le considera un precursor del enfoque de la gestión por competencias generales y especializadas. Se ha producido una evolución en la economía desde la Era Agrícola, pasando por la Era Industrial para llegar a la Era del Conocimiento.

La visión moderna de la Economía del Conocimiento, sostiene que está integrada por empresas y trabajadores intelectuales que producen, intercambian, almacenan y consumen conocimientos. Que los productos los constituyen conjuntos de servicios o desarrollos de aplicaciones de orden intelectual o intangible. Que se basa en la incorporación del conocimiento en el activo y procesos de administración de empresas, sistemas u organizaciones. Este nuevo enfoque parece identificar la competitividad de una organización con respecto a su entorno situado en el mundo. El desafío futuro es definir y regular el mercado en el cual se intercambia el conocimiento para poder gestionarlo eficientemente. (Bueno, 2000)

Es interesante, delimitar las fronteras entre dato, información y conocimiento. Una primera aproximación podría ser la siguiente: los datos están localizados en el mundo y se pueden representar como unidades alfabéticas, numéricas o alfanuméricas. El conocimiento está localizado en agentes (personas, organizaciones) que son capaces de aprehender la realidad. La información adopta un papel mediador entre ambos conceptos, al asumir la representación de los datos. El escenario crítico se sitúa en las nuevas formas en cómo se accede, representa, crea o transfiere conocimiento, cuando es posible hacerlo a través de espacios virtuales. El conocimiento requiere una experiencia personal o social de aprehensión de la realidad, objetiva o inmanente, representada a través de constructos intelectuales o prácticos mediados por alguna expresión del lenguaje, que permitan que estas representaciones sean transferibles. (Careaga, 2004)

Es conveniente precisar que en la realidad, lo que fluye entre agentes distintos son datos representados a manera de información. Es posible aproximar el conocimiento de dos agentes que comparten los mismos datos, pero debido a sus experiencias anteriores y a las diferencias en el modo de procesar los datos (modelos mentales, modelos organizacionales, experiencias), nunca tendrán las mismas tendencias para la acción, ni estados idénticos de conocimiento. Sólo podemos conseguir aproximaciones, ya que el contexto interno y externo de un agente siempre es diferente a otro. Esto es así, porque: “el conocimiento es información puesta dentro de un contexto (experiencia)”. [3] En definitiva, los datos, una vez asociados a un objeto y estructurados se convierten en información. La información asociada a un contexto y a una experiencia se convierte en conocimiento. El conocimiento asociado a una persona y a una serie de habilidades personales se convierte en sabiduría y, finalmente, el conocimiento asociado a una organización y a una serie de capacidades organizativas se convierte en Capital Intelectual, el que al ser representado a través del lenguaje adquiere la capacidad potencial de hacerse transferible, pudiendo contribuir a la conformación del Capital Social.

Se puede reflexionar y asegurar que estamos transitando desde la Era Industrial que se ha caracterizado por la valoración y medición de los activos tangibles, a la Sociedad del Conocimiento que centra su interés en los conceptos de activos intangibles.

A decir de las autoras cubanas Doctoras Soto y Barrios, quienes realizan un análisis crítico del estado del arte de la Gestión del Conocimiento, afirman que existen formas en que las organizaciones y la sociedad en general, han incorporado conceptos y teorías representados en la literatura especializada en Ciencias de la Información y Comunicación. Estas teorías se refieren fundamentalmente al manejo efectivo de la información como un factor positivo de incremento del conocimiento, ya sea de la organización como de los individuos que la componen y de la gestión de las tecnologías. Ambas autoras, concluyen que surge como una necesidad, establecer modelos que permitan instaurar de manera flexible, en cualquier tipo de organización, la Gestión del Conocimiento. (Soto y Barrios, 2006)

Se ha considerado a Suecia como el país pionero a nivel internacional. En los años ochenta, este país incorporó los conceptos de activos intangibles. Se conformó un grupo de trabajo denominado The Swedish Community of Practice, que reunió los aportes que universidades y empresas suecas realizaron acerca de los sistemas de gestión y medición de activos intangibles. De allí surge el Modelo de Skandia que es considerado como experto en medición de capital intelectual a nivel mundial.

 

El desarrollo de los sistemas de información no financiera de gestión.

http://www.sveiby.com/articles/SwedishCoP.htm#Skandia

En los enfoques relacionados con la creación de Capital Intelectual Edvinsson y Malone, proponen un itinerario de seis pasos para el aumento y la creación del capital intelectual de una organización, a saber:

  1. Fase misionera: se inicia con unos pocos pioneros que son capaces de identificar el problema de fondo y convencen al resto sobre la necesidad de una nueva perspectiva.
  2. Medición: atiende al desarrollo de indicadores de equilibrio, la taxonomía, para este nuevo modelo. Además, incluyen la función de controller del capital intelectual.
  3. Dirección: decisión a varios niveles para actuar según los nuevos conceptos, cambio en la administración siendo ésta más renovada.
  4. Tecnología: se desarrolla la tecnología, aumentando la transparencia en los sistemas de comunicación para compartir el conocimiento haciendo uso de la informática y de la telemática.
  5. Capitalización: capta el uso de tecnología organizacional empacada, tales como sistemas de administración de bases de datos, instrumentos de automatización, así como la propiedad intelectual.
  6. Futurización: se trata de cultivar sistemáticamente la innovación como competencia central de la organización y así lograr mantenerse en permanente renovación y desarrollo. (Edvinsson y Malone, en Gallego y Ongallo, 2004)

En el contexto de un mundo globalizado, se necesitan nuevas tecnologías, herramientas y modelos conducentes a gestionar eficazmente el conocimiento de las organizaciones independiente del tipo de éstas. Actualmente se requieren en todos los ámbitos que rodean al hombre y sus organizaciones formando parte de la cultura y la sociedad para crear nuevo conocimiento y contribuir al progreso y al desarrollo.

Goleman, con su aporte relacionado con la inteligencia emocional, progresivamente se ha ido incorporado en la dinámica y en la organización de la empresa del siglo XXI. El desarrollo del capital intelectual está cada vez más relacionado con la inteligencia emocional. (Goleman, 1998) Otro autor, ha desarrollado una línea de investigación tendiente a destacar la importancia del capital intelectual de una empresa por sobre los bienes materiales. (Rivero, 1999)

Nociones acerca de Capital Intelectual y Capital Social

El término capital intelectual, se emplea al referirse a los activos de una sociedad, que aun cuando no estén reflejados en los estados contables tradicionales, son elementos que producen o producirán en el futuro valor para la empresa. Es habitual utilizar como sinónimos de capital intelectual los términos activos invisibles, activos ocultos o activos intangibles. (Bueno y otros, 2000)

Numerosos autores han agregado a la definición de capital intelectual elementos que valoran el potencial del cerebro humano, la capacidad de crear ya sea productos o marcas de fábricas, liderazgo en tecnología, formación y capacitación de sus empleados, rapidez en las respuestas a las demandas de usuarios; incluso consideran la capacidad que las organizaciones demuestran en el aprendizaje y en la adaptación a los nuevos escenarios y demandas del mundo moderno. Johnson, afirma que: “El capital intelectual busca activos todavía menos tangibles, tales como la capacidad de una empresa para aprender y adaptarse” (Johnson y otros, 2004)

En los últimos años, con el desarrollo vertiginoso de las comunicaciones a través de Internet, han surgido las empresas virtuales, éstas son ágiles, adaptables, de estructura más fluida y tienen un concepto totalmente diferente de lo que significa un activo, ya que sus dinámicas de desarrollo obedecen a numerosas relaciones y toma de decisiones que son mucho más eficaces que las de funcionamiento tradicional. Entre los factores que intervienen en el desarrollo del capital intelectual, los investigadores destacan: el capital humano, que se relaciona con la combinación de conocimientos, habilidades, inventiva y capacidad individual de los empleados. Incluye además valores de la empresa, su cultura y su filosofía; y el capital estructural, constituido por los equipos, programas, bases de datos, estructura organizacional, patentes, marcas de fábrica, y todo lo que sostiene la productividad de sus empleados, incluye además otro elemento interesante de considerar llamado capital de clientela. (Gallego y Ongallo, 2004) En la actualidad, la economía del conocimiento mueve enormes flujos de inversión para capital humano como también para la tecnología informática. Numerosas empresas en el mundo, aplicarán estas nuevas formas de medir, visualizar y presentar el valor verdadero de los negocios. Para lograrlo es necesario conformar fuertes relaciones de redes, capturar y mantener la lealtad de los clientes, creer y confiar en la competencia, creer en el conocimientos de los empleados, mantener el compromiso de aprender permanentemente y renovarse en el tiempo e incorporar estos conceptos como valores de la empresa.

El capital intelectual, entendido como la integración del capital humano, capital estructural y capital relacional de la organización es el único entre los modelos de medida de rendimiento de la organización que logra descubrir el verdadero valor de la misma, recuperando el sentido común y la equidad de la economía. (Bueno y otros, 2000)

A través del tiempo ha evolucionado la unidad de medida de valor. En tiempos antiguos existía el trueque, luego se usó el dinero, luego los corredores de bolsa surgen con la revolución industrial, más tarde surgen los especialistas en acciones volátiles de nuevas empresas de alta tecnología. Actualmente se cuenta con una nueva unidad de medida de valor: el capital intelectual. Bradley y Albert, desarrollaron un modelo que incorpora el concepto aplicado de: “bolsa de conocimientos”. Ésta consistiría en la forma en cómo los trabajadores especializados negocian con la empresa que los contrata la aplicación de su talento en el futuro. En este sentido, la innovación tecnológica estimula las relaciones fluidas y veloces en el mercado del trabajo y la red Internet, lo anterior es un claro ejemplo de ambientes creados para un intercambio mundial de trabajo. Sin embargo, los empleados no constituyen todo el capital intelectual, sino que también se debe valorizar la empresa y un verdadero mercado incluyendo la especulación. (Gallego y otros, 2004)

Se plantea un nuevo tipo de mercado en el futuro para acciones de capital, utilizando las medidas de capital intelectual para evaluar el valor de mercado y las licitaciones de contratos. De este modo, la bolsa de capital intelectual no reemplaza las actuales bolsas de valores, sino que es útil para manejar elementos más volátiles e injustos restaurándoles cierta medida de orden e igualdad. En lugar de reemplazar el sistema actual de indicadores financieros la medición del capital intelectual lo complementa. Los agentes de conocimiento de una organización son: las personas, los equipos y las organizaciones. Las relaciones que se dan entre ellos son de tipo dinámica. Según Bueno, estas relaciones constituyen cuatro dimensiones que toma el conocimiento cuando estos agentes interactúan. Estas dimensiones son: Ontológica, (crea conocimiento individual o social), Epistemológica (conocimiento tácito y explícito), Estratégica (visión-recursos-capacidades) y Sistémica (delimitación de lo interno y lo externo). (Bueno y Salmador, 2000)

Se inicia paulatinamente la incorporación en las organizaciones del concepto de gestión del conocimiento, la cual tiene aplicaciones en la dirección estratégica, en la fusión y adquisición de empresas, en las departamentalizaciones, en el Benchmarking que supone un proceso de mejora mediante el aprendizaje de las mejores prácticas de los competidores, en la cultura organizativa que es ante todo fruto de interacciones de sus miembros en las funciones secuenciales de la dirección (management) de planificación, de organización y de control. Lo central en la aplicación del concepto de gestión del conocimiento, es que la organización tenga la voluntad de “mover” o “transferir” el conocimiento para conformar el Capital Social. Es así como las organizaciones, y entre ellas las instituciones educacionales, que son por definición, instituciones gestoras de conocimiento, deben ofrecer y potenciar todas las actitudes, proyectos y estrategias tendientes a promover la capacidad de ser auténticos gestores. Esto implica una actitud de humildad que dispone al aprendizaje en forma positiva, ya que supone la capacidad de internalizar lo importante que es saber algo nuevo, o conocer algo más de lo que sabíamos. Se necesita reconocer que otros saben más y que pueden compartir y transferir el conocimiento manteniendo una relación de respeto mutuo entre los actores de esta transferencia. (Gallego y Ongallo, 2004)

Surge el concepto de gestor de conocimiento, que a decir de algunos autores, constituirá un nuevo segmento dentro de los trabajadores de la empresa, con características que le permitan ser un ejecutivo responsable del capital intelectual, y tener una posición estratégica para interactuar con las áreas de recursos humanos, de tecnologías de información y la de recursos de información. Las capacidades y competencias deseable en este profesional, deben tender a liderar y crear equipos, tener un actitud proactiva frente al cambio; con gran capacidad creativa, mantener y alimentar flujos de conocimiento; contar con recursos para conectar a las personas precisas y proveerlas de herramientas que estimulen el aprendizaje y el acceso a la información para articular el Capital Social. (Portela, 2000)

Al analizar la Gestión del Conocimiento como un proceso de implantación organizacional, es conveniente asumir que nos enfrentamos a una nueva conceptualización de los procesos de cambio organizacional, en la cual los agentes que conforman las organizaciones deben asimilar nuevas concepciones y prácticas que necesariamente implican innovar los sistemas de aprendizaje y de transferencia de conocimientos. Existen diferentes conceptualizaciones, que como nueva disciplina se utilizan indistintamente. Algunos autores hablan de Gestión del Conocimiento, otros de Aprendizaje Organizacional, y otros de Capital Intelectual, como también de Activos Intangibles. Desde hace cierto tiempo que las organizaciones productivas lograron observar que sus activos físicos y financieros no tienen la capacidad de generar ventajas competitivas sostenibles en el tiempo, y descubrieron que los activos intangibles son los que aportan verdadero valor a las organizaciones. Se entiende en el mundo productivo como activos intangibles una serie de recursos que pertenecen a la organización, pero que no están valorados desde un punto de vista contable. También son activos intangibles las capacidades que se generan en la organización cuando los recursos empiezan a trabajar en grupo lo que fortalece los procesos y las rutinas organizativas para aumentar el valor de la organización. En definitiva un activo intangible es todo aquello que una organización utiliza para crear valor, pero que a pesar de la importancia que constituye para la organización no contabiliza.

En este mismo enfoque, las personas pasan a conformar el agente catalizador del conocimiento en la empresa. Uno de los aspectos más importante radica en la capacidad de proyectar y comunicar la información  Se ha observado que: “Las tres funciones tradicionales de la gestión de personas son la selección, formación y motivación”. (Puchol, 2000) Estas funciones tienen mucho por optimizar y mejorar. La incorporación del manejo y la resolución de conflictos para gestionar problemas interpersonales que impiden u obstaculicen el logro de los objetivos de la organización. Complementando estos conceptos en relación con las personas, y la capacidad de transmitir el conocimiento en la organización, Ongallo señala, que es necesario considerar cinco elementos claves que permiten comprender la comunicación interna: “El impulso, la innovación, la implicación, la información y la identidad”. Las nuevas herramientas de comunicación irrumpen con rapidez y deben adecuarse a las necesidades de la organización para que sean operativas, es decir, que respondan a un objetivo y al logro de los resultados. Estos elementos son considerados imprescindibles para el desarrollo de la organización. (Ongallo, 1998) El gestor del conocimiento es aquel que desde cualquier punto de la organización se encarga de dinamizar la gestión y flujos de información en su área o departamento, colabora con la dirección de necesidades de intercambio de información y conoce herramientas de gestión del conocimiento. Debe poseer algunas características esenciales como: conocimientos del funcionamiento en la organización, sus procesos productivos y normas de funcionamiento. Debe ser responsable de la cultura organizativa y de garantizar que ésta sea transmitida por medio de cauces y sistemas de comunicación eficientes. Existen diferentes relaciones entre la implantación de la gestión del conocimiento y los estilos de dirección. Existen los estilos participativos y los autoritarios, en ambos estilos, es deseable para el beneficio de la organización, que los líderes posean carisma, gran capacidades para considerar las individualidades de sus colaboradores y demostrar, por sobre todo, en situaciones de conflicto gran capacidad intelectual para el manejo de relaciones interpersonales.

En relación con el Capital intelectual y la Gestión del Conocimiento, algunos autores han estableciendo teóricamente, que el Capital Intelectual es un concepto casi contable. Se requiere implementar modelos de medición de activos intangibles, denominados habitualmente modelos de medición del Capital Intelectual. La dificultad que presentan estos modelos es que dichos intangibles no pueden ser valorados mediante unidades de medida uniformes, y por lo tanto, no se puede presentar una contabilidad de intangibles como tal. Sin embargo, la medición del Capital Intelectual, permite tener una visión aproximada del valor de los intangibles de una organización y determinar si los intangibles que se consideran dinámicos, cambian marcando una tendencia positiva o negativa. A decir de Rivero, D. y otros, el capital intelectual: “Es como la parte sumergida de un iceberg, mientras que la parte visible-los recursos financieros y físicos-se muestran imponentes, el capital intelectual es algo invisible, muchísimo más grande, cuya importancia reconocen todos aunque nadie conoce sus contornos. La Universidad no es ajena a esta realidad y de hecho, una forma de potenciar su muy discutida aportación a la sociedad está en medir la potencialidad de su capital intelectual”. (Rivero y otros, 2005) Es importante analizar la tendencia de todos los activos intangibles de la organización, ya que esto permite determinar cuáles son los que aportan valor a la organización y posteriormente realizar un seguimiento de los mismos en beneficio de la organización. Una vez introducido el concepto de Capital Intelectual en la cultura de las organizaciones, es necesario definir de nuevo el concepto de Gestión del Conocimiento de una forma más precisa. Se refiere al conjunto de procesos y sistemas que permiten que el Capital Intelectual de una organización aumente de forma significativa, mediante la gestión de las capacidades de resolución de problemas de forma eficiente, con el objetivo final de generar ventajas competitivas sostenibles en el tiempo basadas en la creación de Capital Social. Especialmente relevante es para las organizaciones sin ánimo de lucro, incorporar estos conceptos, considerando que el objetivo principal es la prestación de un servicio de naturaleza intangible y difícil de medir. Como organizaciones de servicios, deberían utilizar las técnicas de management para desarrollar las actividades en una forma más profesional y eficiente. Esto implica según Bueno, Herrera y Hatten, medir; analizar y evaluar el capital intelectual, que es el intangible de la organización, y que permite mejorar el potencial de productividad en las empresas no lucrativas.(Bueno y otros, 2004)

Algunos Modelos de Gestión del Conocimiento

Ya desde los años noventa, existe inquietud en el mundo de investigadores y académicos, por incorporar el capital intelectual en las organizaciones. Surgen así los primeros intentos de crear modelos de gestión del conocimiento que permiten explicar los factores que lo componen y como se relacionan entre sí.

1. Modelo Balanced Business Scorecard

Kaplan y Norton, fueron los primeros autores en incorporar una visión integral de los sistemas que permite medir la gestión. Consideraron aspectos que a pesar de no ser tradicionalmente financieros, impactaban positivamente en la mejora de los resultados económicos finales, tales como: procesos internos, mercado y aprendizaje. Estos autores propusieron el Modelo Balanced Business Scorecard (1990-1996), el cual aporta indicadores que se interrelacionan y equilibran en el tiempo, dependiendo si se trata de naturaleza financiera o no financiera y vista desde una perspectiva interna o externa. (Kaplan y Norton, 1996)

 

Balanced Business Scorecard de Kaplan y Norton.

http://www.gestiondelconocimiento.com/modelos_balanced_business_scorecard.htm

2. Modelo Intangible Assets Monitor

Otro aporte importante surge del Modelo de Sveiby K. Intangible Assets Monitor (1988-1997), que estructura claramente el capital intelectual y enfatiza en el carácter dinámico de los intangibles con su capacidad de desarrollo, crecimiento y renovación. Sveiby, clasifica los activos intangibles en tres categorías, dando origen a un balance de activos intangibles: competencias de las personas, que representa la capacidad de planificar, producir, procesar o presentar productos o soluciones; estructura interna, que se refiere al conocimiento estructurado de la organización como las patentes, procesos, modelos, sistemas de información, cultura organizativa, y las personas que se encargan de mantener dicha estructura; y la estructura externa que la conforman las relaciones existentes con clientes y proveedores, marcas comerciales e imagen de la empresa. (Sveiby, 1996)

Intangible Assets Monitor (versión original).

http://www.sveiby.com/articles/IntangAss/CompanyMonitor.html

3. Modelo Navigator de Skandia

Skandia AFS es una empresa sueca de seguros, ha sido una de las empresas pioneras tanto en el desarrollo como en la aplicación de herramientas de medición del capital intelectual. Su modelo: Navigator de Skandia, de Edvinsson, L. en 1992-1996 incorpora el sustento teórico para complementar los modelos anteriores. En este modelo el triángulo superior representa el Enfoque Financiero (balance de situación), y conforma el pasado de la empresa. El presente está constituido por las relaciones con los clientes y los procesos de negocio. La base representa la capacidad de innovación y adaptación, que garantiza el futuro. En este modelo, lo que constituye el corazón de la empresa es el Enfoque Humano. (Edvinsson y Malone, 1996)

Modelo Navigator de Skandia (versión original)

El enfoque de Skandia parte de que el valor de mercado de la empresa está integrado por: el Capital Financiero y el Capital Intelectual (que descompone en bloques):

Modelo Navigator de Skandia (versión desarrollada)

http://www.gestiondelconocimiento.com/modelo_navigator_de_skandia.htm

El valor de este modelo, radica en su aplicación práctica real a nivel macroeconómico ya sea que se trate del ámbito empresarial como del ámbito académico.

4. Modelo West Ontario

Bontis, en sus investigaciones, determinó la relación existente de causa efecto entre los elementos del capital intelectual y como éste se relacionaba con los logros empresariales. Este autor, gracias a su investigación, concluyó que el capital intelectual puede ser considerado como un conjunto de bloques interrelacionados. Su principal aportación es establecer que el capital humano es la base del modelo. Este modelo fue creado en la Universidad West Ontario, en 1996. (Bontis, 1996)

Modelo West Ontario

http://www.emeraldinsight.com/journals.htm?articleid=1621070&show=html

5 Modelo del Canadian Imperial Bank

Otro modelo interesante que vincula los aprendizajes y la creación de conocimiento como resultado de éstos mismos, es el Modelo del Canadian Imperial Bank, del autor Hubert Saint-Onge, quien ha sido el responsable de la implantación del modelo de medición de Capital Intelectual en dicho Banco. Estudia la relación entre el Capital Intelectual y su medición y el aprendizaje organizacional. El Modelo es el siguiente:

Modelo del Canadian Imperial Bank

http://www.gestiondelconocimiento.com/modelos_canadian_imperial_bank.htm

6. Modelo Technology Broker

Un modelo que enfatiza los aspectos cualitativos y la necesidad de desarrollar metodologías para auditar la medición del capital intelectual es el Modelo Technology Broker, de la autora Brooking, A. (Brooking, 1996)

Modelo Technology-Broker

http://www.gestiondelconocimiento.com/modelos_technology_broker.htm

 

7. Modelo Dow Chemical

 

Este modelo considera que el capital intelectual está conformado por cuatro categorías de los intangibles: Activos de Mercado, Activos Humanos, Activos de Propiedad Intelectual y Activos de Infraestructura, los que responden a los objetivos corporativos de la organización. En Michigan, Estados Unidos de Norteamérica, en la empresa química Dow Chemical, fundada en el año 1993, estudió la posibilidad de integrar el activo intelectual dentro de su estrategia de negocio, como una forma de maximizar el valor de este tipo de bienes intelectuales y desarrolló un proceso para el descubrimiento de nuevos activos. Esta empresa desarrolló una metodología para clasificar, valorar y gestionar la cartera de patentes de la empresa y generó su propia teoría de medición integral y gestión de intangibles.  [4]

Figura 14: Modelo Dow Chemical

http://www.gestiondelconocimiento.com/modelos_dow_chemical.htm

 

8. Modelo de Dirección Estratégica por Competencias

Bueno, E. y Morcillo, P. en 1997, se refieren a los componentes del Modelo de Dirección Estratégica por Competencias. Este modelo sustenta su principal fortaleza en el capital intangible, en el cual interactúan el capital humano, el capital organizativo, el capital relacional y el capital tecnológico, siendo influidos por la gestión de conocimientos explícitos y tácitos. El resultando final permite que se creen competencias básicas distintivas que logren mantener ventajas sostenibles y adquirir las competencias de la empresa. (Bueno, 1998:219)

Modelo de Dirección Estratégica por Competencias.

Fuente: Bueno, 1998, pág. 219

 

9. Modelo Nova

Otro referente es el Modelo Nova, que propone dividir el capital en cuatro bloques, considera: capital humano, capital organizativo, capital social y capital de innovación y aprendizaje. Una característica diferencial del modelo respecto a otros modelos, es que permite calcular, además de la variación de capital intelectual que se produce entre dos períodos de tiempo, el efecto que tiene cada bloque en los restantes. (González y otros, 1996)

Modelo Nova.

http://www.gestiondelconocimiento.com/modelo_valencia.htm

Este modelo tiene un carácter dinámico, en la medida en que también persigue reflejar los procesos de transformación entre los diferentes bloques de Capital Intelectual, considerando en forma conjunta los stocks y los flujos de dicho Capital Intelectual. A partir de este modelo se origina en el Club de Gestión del Conocimiento y la Innovación de la Comunidad Valenciana, con la finalidad de validar y aplicar el modelo en la empresa. Este Club está formado por más de 30 empresas de renombre en el mundo de los negocios y sus objetivos fundamentales son promover, apoyar y propiciar el mejoramiento continuo del conocimiento en gestión. Los objetivos se lograrán a través de la cooperación y la comunicación entre agentes públicos y privados relacionados con estos propósitos.[5]

10. Modelo Intellectus

Un modelo de Gestión del Conocimiento que recoge los fundamentos de los anteriormente enunciados, es el Modelo Intellectus.[6] Este es un modelo sistémico y adaptativo de medición y de gestión del capital intelectual de las organizaciones. Fue elaborado por el Instituto de Administración de Empresas de la Universidad Autónoma de Madrid. Su estructura está compuesta por el capital humano, el capital estructural y el capital relacional. El capital humano, lo conforma el conocimiento que tenga la o las personas que integran la organización. El capital estructural, está integrado por el conjunto de intangibles que permanecen en la organización cuando las personas la abandonan. Incluye un capital organizativo (cultura, estructura, aprendizaje organizativo y procesos) y un capital tecnológico (esfuerzos en I&D, dotación tecnológica, propiedad intelectual e industrial y resultados de la innovación). El capital relacional, se define como el conjunto de conocimientos incorporados a la organización y a sus miembros como consecuencia de las relaciones que mantiene con los agentes de mercado y la sociedad en general. Incluye capital negocio (relaciones con clientes, proveedores, accionistas, aliados, competidores y empresas de mejoramiento de la calidad), y capital social (relaciones con medios de comunicación, con la administración pública, con la defensa del medio ambiente, relaciones sociales y reputación corporativa). Las organizaciones sin fines de lucro, si bien es cierto, pueden basarse en el Modelo Intellectus, deben realizar un proceso de adaptación a su propia organización analizando en cada uno de los componente del capital intelectual los elementos que permitan reflejar los activos intangibles característicos de estas organizaciones que por sus características, cuentan con personal voluntario y tienen menor dependencia de sus clientes como fuente de financiamiento.

Modelo Intellectus. Los Bloques del Capital Intelectual

Fuente: Euroforum (1998:95)

http://www.euroforum.es/

11. Modelo de Medición del Capital Intelectual

Otro modelo de referencia, relacionado con el Modelo Intellectus, es el Modelo de Medición del Capital Intelectual.[7] Este modelo se caracteriza por vincular el Capital Intelectual con las Estrategias de la Empresa, por lo tanto, cada empresa debe adaptarlo a sus particularidades. Tiene una visión sistémica abierta y flexible, considera distintas medidas de medición durante los procesos y los resultados finales. Todas estas características y especialmente su flexibilidad, hacen que este modelo sea muy aplicable en la gestión de las organizaciones.

Modelo de Medición del Capital Intelectual

http://gestiondelconocimiento.com/modelo_modelo_intelect.htm

En relación, con otros enfoques y modelos de Gestión del Conocimiento, es posible encontrar muchas publicaciones virtuales donde se plantean otros enfoques aplicados a los modelos de gestión del conocimiento, algunos de los cuales relacionan esta nueva disciplina con cuestiones pedagógicas vinculadas directamente con el aprendizaje.

12. Modelo de Gestión del Conocimiento KPMG Consulting

Un modelo representativo de esta tipología es el Modelo de Gestión del Conocimiento de KPMG Consulting. El modelo surge a partir del cuestionamiento de los factores que pueden condicionar el aprendizaje en una organización y como afectan o impactan estos aprendizajes en la misma. Se crea así un modelo que responde a estas interrogantes y expresa claramente los distintos factores que interactúan entre sí, para determinar la capacidad de aprender de una determinada organización y los resultados esperados de este aprendizaje. (Tejedor y Aguirre, 1998)

Lo interesante de este modelo, radica en la capacidad de interacción de los elementos que componen el sistema, las influencias y las interconexiones que entre los diferentes elementos son capaces de mantener. Considera el perfil de la organización, la capacidad de aprendizaje, las personas, la capacidad de trabajo en equipos, los sistemas de información, la capacidad de liderazgo, las estructuras, la gestión de personas, y la cultura. Los resultados de este aprendizaje, traducido en un cambio permanente, permite la búsqueda del mejoramiento en la calidad, en mejores competencias, en el desarrollo de las personas y la construcción del futuro.

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Modelo de Gestión del Conocimiento KPMG Consulting.

http://www.gestiondelconocimiento.com/modelos_kpmg.htm

El Modelo KPMG, se estructura en tres bloques donde se analizan los factores que condicionan el aprendizaje. El primer aspecto, que se debe considerar, es la capacidad que debe tener la empresa de comprometerse con la generación de conocimiento en distintos niveles de la organización, lo cual demanda una inversión que se traduce incluso en asignación de recursos específicos para estos propósitos. Un segundo aspecto, a considerar, dice relación con los mecanismos de aprendizaje. Si bien es cierto, la organización no es un ente humano, ésta puede aprender sólo si quienes la conforman, personas y conjunto de personas, son capaces de aprender y transferir ese conocimiento a la organización. Se requiere por lo tanto, que las personas se preparen y adquieran conocimientos ya sea en forma individual o en equipo, pero además la organización debe desarrollar mecanismos que le permitan a éstos mismos crear, captar, almacenar, transmitir e interpretar conocimiento. De este modo se garantiza que el aprendizaje adquirido sea de utilidad para las personas transformándose en conocimiento activo para él y la organización. Esto es lo que se denomina aprendizaje organizacional, surgiendo así el concepto de empresa inteligente. El tercer aspecto, considera el desarrollo de aquellas infraestructuras que favorecen el aprendizaje y el comportamiento de las personas que integran la organización. Es importante la forma de ser que ésta tenga, su cultura, estrategia, tipo de estructura, sistemas de información y comunicación, gestión del recurso humano, estilos de liderazgos, entre las más relevantes. Según este modelo, en el análisis de las condiciones organizativas el modelo detecta aquellas condiciones que pueden actuar como obstáculos en el proceso de aprendizaje. En las organizaciones tradicionalistas, se puede observar con más frecuencia la tendencia a estructuras rígidas y burocráticas, estilos de liderazgo autoritarios o paternalistas, sistemas autocomplacientes e individualistas, con mínima tendencia al cambio, con tendencia a la homogeneidad y escasa proyección a largo plazo, lo cual no favorece la gestión del conocimiento en la organización. Sin embargo, a la luz del análisis de los factores que condicionan el aprendizaje, el modelo refleja los resultados producidos. Esto se traduce en una mejor calidad de los resultados, mayor flexibilidad de la organización, mayor integración al entorno o a sistemas más amplios y mayor injerencia y participación en el futuro de la empresa.

13. Modelo de Gestión del Conocimiento de Andersen

Otro de los modelos de gestión del conocimiento, es el Modelo Andersen. Este modelo reconoce la necesidad de acelerar el flujo de la información que tiene valor, desde los individuos a la organización y de vuelta a los individuos, de modo que ellos puedan usarla para crear valor para los clientes. El modelo requiere desde la perspectiva individual, la responsabilidad personal de compartir y hacer explícito el conocimiento para la organización y desde la perspectiva organizacional, la responsabilidad de crear la infraestructura de soporte para que la perspectiva individual sea efectiva, creando los procesos, la cultura, la tecnología y los sistemas que permitan capturar, analizar, sintetizar, aplicar, valorar y distribuir el conocimiento. (Andersen, 1999)

Este modelo identifica dos tipos de sistemas: el sistema Sharing Network, que permite el acceso a personas con un propósito común a una comunidad de práctica, formándose así comunidades, que son foros virtuales en donde se discute sobre los temas de mayor interés de un determinado servicio o industria, permitiendo la posibilidad de participar en un ambiente de aprendizaje compartido, que pueden ser virtual o real, y el sistema de conocimiento empaquetado, el cual consta de una espina dorsal denominada: Arthur Andersen Knowledge Space, que contiene las mejores prácticas, metodologías, herramientas y biblioteca de propuestas e informes.

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Modelo de Gestión del Conocimiento de Andersen.

http://www.gestiondelconocimiento.com/modelos_arthur.htm

14. Modelo Knowledge Management Assessment Tool (KMAT)

Existe un instrumento de evaluación, construido sobre la base del modelo anterior, es el Modelo Knowledge Management Assessment Tool (KMAT).[10] Este instrumento de evaluación y de diagnóstico, utilizado en empresas de diversas índoles para favorecer la administración de conocimiento propone cuatro elementos facilitadores: la cultura, el liderazgo, la tecnología y la medición.

ü  Cultura: se refiere al modo cómo la organización enfoca y favorece el aprendizaje y la innovación, considerando todos los factores que promueven el cambio y las actitudes proactivas al conocimiento nuevo. Es considerado como el principal facilitador en la administración del conocimiento.

ü  Liderazgo: conformado por la estrategia y cómo la organización define su negocio y como utiliza el conocimiento para reforzar sus competencias críticas. Encuestas aplicadas a cerca de 80 empresas que utilizaron este instrumento, consideran que es el segundo facilitador en orden de importancia.

ü  Tecnología: se refiere al análisis de los factores que la organización pone a disposición de sus miembros para que éstos logren realizar una comunicación efectiva, fácil y veloz. Se le considera como tercer facilitador en las encuestas aplicadas.

ü  Medición: mide las formas como se distribuyen los recursos destinados a fortalecer y potenciar el conocimiento, y mide el capital intelectual propiamente tal, ambos como forma de incrementar el conocimiento. Está considerado como el cuarto facilitador en orden de importancia.

Todos estos facilitadores se encuentran interactuando con un Proceso en donde la empresa identifica, por un lado, cuáles son las brechas de conocimiento y, por otro, aporta los elementos que ayuden a capturar, adoptar, organizar, crear, aplicar, compartir y transferir el conocimiento necesario, que logre agregar valor al cliente y potenciar los resultados de la organización.

[11]

Modelo Knowledge Management Assessment Tool (KMAT).

http://gestiondelconocimiento.com/modelos_kmat.htm

 

15. Modelo Nonaka y Takeuchi.

Otro modelo es el Proceso de Conversión del Conocimiento en la Organización, de los autores Nonaka y Takeuchi: (1995), el cual se fundamenta en la interacción entre el conocimiento tácito y el conocimiento explícito, los cuales forman un ciclo continuo de conversión en la organización. Se constituye un verdadero espiral permanente de transformación del conocimiento, creando un flujo direccional que consideran esencial en la forma de aplicar el conocimiento pre existente con la finalidad de crear otro conocimiento ya sea nuevo o reciclado. Este proceso se realiza en cuatro fases: Exteriorización, Combinación, Interiorización y Socialización. (Nonaka y Takeuchi, 1995) Para estos autores, la Socialización, es el proceso mediante el cual se adquiere conocimiento tácito utilizando la transferencia de experiencias ya sea a través de exposiciones orales, documentos escritos, manuales o tradiciones que se transmiten de generación en generación, aportando un conocimiento novedoso a la base de conocimiento colectivo que posee la organización. La Exteriorización, es el proceso que transforma el conocimiento tácito en conceptos explícitos Esto supone hacer tangible el conocimiento utilizando metáforas, y así el conocimiento de mayor complejidad, con algún grado de dificultad para comunicar, pueda integrarse a la cultura de la organización. Se le considera como la actividad esencial en la creación del conocimiento. La Combinación, es el proceso mediante el cual se crea nuevo conocimiento explícito a partir del conocimiento explícito disponible. Este conocimiento se logra recolectando información de diversas índoles, proveniente de distintas de fuentes, mediante el intercambio de conversaciones, reuniones, ya sean reales o virtuales, correos, y otras. Este conocimiento una vez que se ordena, categoriza, clasifica y confronta, se transforma en la base de datos que sirve para generar y producir nuevo conocimiento explícito. Durante la Interiorización, durante este proceso se analiza aquellas experiencias que han sido útiles o necesarias en la puesta en práctica de nuevos conocimientos. Estos conocimientos pasan a integrar las bases de los conocimientos tácitos de los miembros de la organización para utilizarlos como modelos mentales o prácticas de trabajo. Es el proceso de transformación del conocimiento explícito en conocimiento tácito.

Modelo Nonaka y Takeuchi.

http://www.gestiondelconocimiento.com/modelo_nonaka.htm

16. Modelo Dinámico de Gestión del Conocimiento de Goñi.

Goñi, en su Modelo Dinámico de Gestión del Conocimiento: “La rotación del conocimiento”, asegura que: “el proceso que se sigue con el conocimiento es cíclico, en el sentido que está en permanente retroalimentación.” En su modelo describe la rotación del conocimiento, en la cual se producen seis tipos de procesos asociados con el incremento del mismo y considerando los albergadores de conocimientos en su opinión: las personas; los sistemas, procesos y productos y, el entorno y mercado. (Goñi, 2009)

 

Modelo Dinámico de Gestión del conocimiento de Goñi.

http://www.gestiondelconocimiento.com/leer.php?id=166&colaborador=jjgoni

Un elemento importante, y que está involucrado en los diferentes Modelos de Gestión del Conocimiento, es el capital humano, y que en el contexto de la organización, se refiere a los valores y actitudes, a las aptitudes y a las capacidades que poseen las personas que integran la organización. Los valores y actitudes, se refieren al ser y al estar de las personas, que tiene que ver con características propias de cada una de ellas, tales como las motivaciones, la capacidad de solidaridad, la facilidad para adaptarse a nuevos contextos, la flexibilidad para enfrentar positivamente los cambios del entorno y el desarrollo de nuevas ideas creativas y de apoyo a la organización.

En lo que respecta a las aptitudes, se estima que el comportamiento humano está determinado por el nivel de conocimientos genéricos o saberes que poseen las personas. Es importante analizar los elementos del capital intelectual que la integran: la educación reglada, la formación especializada y el conocimiento del destinatario de los servicios. En cuanto a las capacidades, se refiere al saber hacer de los integrantes de la organización. Este elemento considera la capacidad de aprendizaje y respuesta  a las nuevas demandas, capacidad de lograr nuevas competencias, integrar equipos para desarrollar trabajo colaborativo y de liderar y motivar a las personas para el logro de los objetivos de la organización. El capital humano en las organizaciones incluye, según Kong y otros: “Conocimiento tácito acumulativo, talento, competencias, experiencias, habilidades y cualidades de creatividad e innovación”. (Kong y Petrovic-Lazareiv, 2003) Se considera que las actividades humanas son el insumo principal en el proceso de producción de servicios intangibles y que la incorporación de voluntarios y la formación de profesionales de la organización, especialmente la de carácter no lucrativa, favorecen la productividad.

17. Modelo diferenciador Gestión del Conocimiento y Gestión de la Información.

Las autoras Bustelo y Amarilla, intentan diferenciar la Gestión del Conocimiento de la Gestión de la Información. Según ellas, la primera la definen como: “…todo el conjunto de actividades realizadas con el fin de utilizar, compartir y desarrollar los conocimientos de una organización y de los individuos que en ella trabajan, encaminándolos a la mejor consecución de sus objetivos.” En tanto que la gestión de la información: “…se puede definir como el conjunto de actividades realizadas con el fin de controlar, almacenar y, posteriormente, recuperar adecuadamente la información producida, recibida o retenida por cualquier organización en el desarrollo de sus actividades.” Y agregan: “En el centro de la gestión de la información se encuentra la gestión de la documentación (la información que queda plasmada en documentos) y que puede ser de tres tipos.” (Bustelo y Amarilla, 2001:226)

 

Hacen referencia a los tipos de documentación: interna, que se genera producto de la actividad de la organización; la externa, que está constituido por las fuentes de información y consultas a las cuales recurren fuera de la organización y, la pública que es la documentación que se produce para ofrecer al público en cualquiera de sus formas.

El aporte de estas autoras, está representado en el siguiente esquema:

Gestión del Conocimiento y Gestión de la Información

Fuente: Bustelo y Amarilla (2001:226)

Según los aportes de Raúl De Tena Rubio, es fundamental hacer énfasis en el tratamiento humanista que se le debe dar al enfoque para gestionar el conocimiento organizativo. Al plantear e implementar un Modelo de Gestión del Conocimiento, centra su atención en el compromiso de las personas que forman la organización, donde es necesario crear una cultura organizativa que estimule y promueva el compartir el conocimiento donde se implementen iniciativas tendientes a potenciar y desarrollar la formación integral de las personas, de modo de crear nuevos perfiles profesionales con competencias relacionadas con el aprendizaje continuo y con apoyo real de los tomadores de decisiones en cuanto a incentivos y la incorporación de las herramientas tecnológicas que faciliten la captación, almacenamiento y diseminación del conocimiento (De Tena Rubio,2004)

En este contexto, es importante crear el valor diferencial de las personas que integran la organización, proponiendo diversas estrategias especialmente de incentivos para que los miembros de ésta se desarrollen y además tendientes a retener a las que demuestren talentos que contribuyan al desarrollo de una cultura organizativa adecuada.

A decir del autor, para implementar un sistema de gestión se requiere desarrollar tres fases:

1. Consultoría de dirección: que incluye la organización de la gestión del conocimiento y la planificación del desarrollo del sistema que se va a implantar para impulsar la gestión del conocimiento en la organización.

2. Consultoría de Organización: que incluye acciones de planificación de los procesos de búsqueda, captura, análisis y distribución de información; la elaboración de mapas de conocimiento y competencias; la planificación de la comunicación interna en la organización; y la planificación de la utilización eficaz de las Tecnologías de Información y Comunicación para la gestión del conocimiento.

3. Implantación de planes de gestión del conocimiento: que incluyen el análisis de situación y el mapa de conocimiento y competencias; la identificación de barreras y facilitadores; el Plan de Comunicación Interna; la asignación de cometidos personales y departamentales; el Plan de Acción, con sus fases, tareas, seguimiento de costos; la definición de herramientas; la formación y el aprendizaje y el Proyecto Piloto.

Cuando se gestionan procedimientos, reglas y sistemas, se realiza con la finalidad de independizar el conocimiento de los individuos del conocimiento de la organización, de modo que aún ante la falta de uno o de todos sus empleados, el sistema mantiene su funcionamiento.

Es fundamental el trabajo de un equipo que resguarde el desarrollo y la evolución del sistema de gestión del conocimiento, denominado “core team”, éste debe estar conformado por un Coordinador Técnico, un Animador, un Coordinador Tecnológico, un Moderador y un Gestor del Conocimiento en Red.

Como resultado de la implantación del sistema de gestión del conocimiento, finalmente se logra integrar el conocimiento al activo de la organización, o como valor agregado en la oferta de sus servicios o de sus productos, de sus procesos internos y de sus relaciones con los clientes.

También, es necesario el seguimiento para determinar y verificar el cumplimiento de las metas, para lo cual, el autor, propone medidas de verificación y seguimiento que evalúan los procedimientos de adquisición, almacenamiento y distribución de la información; audita la calidad de los sistemas de información y de la protección de la misma, todo ello garantiza el éxito de la organización.

Barceló M. y otros, mencionan que: “El desarrollo de la Gestión del Conocimiento en las empresas dependerá en el futuro de la mejora de los sistemas de almacenamiento y recuperación de la información generada diariamente. Posteriormente con el uso de técnicas de inteligencia artificial esta información podrá ser procesada y convertida en conocimiento utilizable para tomar decisiones y brindarle a la empresa una ventaja competitiva, siendo ello un gran aporte del modelado organizacional” (Barceló y otros, 2006). Actualmente, existen sistemas que intentan almacenar información, sin embargo la cantidad de ésta es tal que se requerirá disponer de sistemas de almacenamiento de información cada vez más eficiente que permita con rapidez y efectividad almacenar, ordenar y poner a disposición la mayor cantidad de información que segundo a segundo se va generando.

El trabajo colaborativo y en red, es una de las formas de optimizar la transmisión del conocimiento. Esto se logra aplicando técnicas y procesos que son eficientes gracias a las tecnologías de la información y de las comunicaciones, y la conformación de redes de gestores de conocimiento. (Dorado, 2006)

 

Procesos y Sistemas Tecnológicos en la Gestión del Conocimiento en Red.

Fuente: Dorado, C. (2006:11)

Un concepto interesante de analizar, por lo trascendente en la conformación de redes colaborativas para promover la Gestión del Conocimiento, es el Capital Social, como parte integrante del Capital Relacional, y más aún cuando se trata de organizaciones sin fines de lucro, con alto grado de altruismo, generosidad y participación de un número creciente de voluntarios como miembros activos de la organización.

 

El Capital Social de las organizaciones sin fines de lucro, se define como: “El conjunto de intangibles que surgen a partir de las relaciones con los agentes sociales del entorno”. (Gallego y Ongallo, 2004)

El Modelo Intellectus, ya analizado preliminarmente, como modelo sistémico y adaptativo de medición y gestión del Capital Intelectual de las organizaciones, incorpora la noción del Capital Social como un componente del Capital Relacional. Consta de activos intangibles que se manifiestan integrándose en diferentes niveles de compromiso y responsabilidad social. Según este modelo el capital social está conformado por tres elementos: percepción social, red de relaciones sociales y responsabilidad social.

La percepción social considera la imagen social, que está definida por el conocimiento y el grado de aceptación que éstas tienen en la sociedad; las relaciones con los medios de comunicación, es decir cómo estos medios reciben y tratan a las organizaciones; y el compromiso cívico que hace referencia al contrato de confianza entre las entidades y los usuarios de sus servicios.

Las redes de relaciones sociales, funcionan como un componente estructural que permite además ser un referente simbólico emocional. Estas relaciones pueden darse con las instituciones del mercado del trabajo como con las organizaciones representativas de trabajadores y empresarios.

La responsabilidad social considera las variables: acción social, que son las actividades que van más allá de las funciones sociales esenciales y que dicen relación con el desarrollo socio económico del entorno y la protección del medio ambiente; los códigos de gobierno, que son normas y recomendaciones explícitas reguladores basados en principios de transparencia, responsabilidad y eficiencia; y los códigos de conducta organizativa los que tiene como finalidad que la organización asuma principios éticos y valóricos que regulan el comportamiento individual y organizativo.

Una de las bases de la Gestión del Conocimiento para la construcción del Capital Social radica en las alianzas entre personas o instituciones que se vinculan por intereses comunes entre las cuales están la representación o publicación y transferencia de conocimiento.

Ejemplo de una Red de Alianzas de Internet.

www.analytictech.com/networks/introduccion2.pdf

En este sentido Internet permite la conectividad eficiente y fluida para lograr las comunicaciones y la interacción entre los diferentes miembros que conforman la red.[12]

Existen teorías que avalan la importancia de las redes. Se sabe que el estructuralismo, concebido como desempeño grupal, es antagónico al individualismo, y esto implica que el capital social prevalece sobre el capital humano. La teoría de redes, señala que los lazos que conforman las redes añaden valor a los individuos y a los grupos, el mantener relaciones con los otros hace que las personas aprovechen de mejor forma las oportunidades, accedan a más y variados recursos y que compartan el conocimiento creado.

La Teoría Genérica de Redes[13], se basa en el isomorfismo, donde los actores se incluyen entre sí para disponer de formas afines de construcción de conductas, resultados o visón del mundo. Esto se aplica especialmente cuando se difunden innovaciones ya sean relacionadas con instituciones, organizaciones, sistemas abiertos de aprendizaje o comunidades en práctica.

En el mundo contemporáneo, la conformación de redes, ya sean éstas de personas, instituciones, empresas, son una fortaleza indispensable para permitir el desarrollo del capital social.

La producción de conocimiento científico está estrechamente relacionada con las organizaciones formales que se crean para ello, los procesos de investigación que se desarrollan en ellas son el resultado de una integración tanto de recursos intelectuales como financieros. Esta integración tiene como objeto producir conocimiento a partir de las necesidades integrales de sociedad, es por ello que en el presente estudio, se analiza las redes de conocimiento y su configuración básica en el desarrollo de la ciencia dentro del contexto capitalista postmoderno, con el fin de construir una propuesta metodológica acerca de cómo las organizaciones de investigación pueden enfrentar las demandas de estas redes.[14]

Las Redes de Conocimiento no obvian el carácter tecnológico para el éxito de la misma, sino que se concentra más en su carácter social y organizativo, en este sentido, las redes sociales de conocimientos están conformadas por las redes sociales, las redes sociales primarias, las redes institucionales, las redes de cooperación y las redes de transferencia.

Las Redes Sociales son el conjunto de personas, comunidades, entes u organizaciones que producen, reciben e intercambian bienes o servicios sociales para su sostenimiento en un esquema de desarrollo y bienestar esperado, dicho bienestar es mediatizado por los avances en el campo de la ciencia y la tecnología producidos y ofrecidos en su valor social y mercantil a las personas o grupos de ellas, en un territorio y en unas condiciones económicas sociales determinadas. Estos intercambios se dan a nivel local regional, nacional, internacional y global.

Las Redes Sociales se insertan en la concepción de la Teoría de la Acción Colectiva. A decir de Vargas: La teoría de acción colectiva delimita que el capital social formado por redes de reciprocidad, cooperación voluntaria y compromiso, contribuye a la formación de la comunidad. La composición de los nuevos movimientos sociales se presenta en un proceso de amalgamiento de elementos cognitivos y relaciones de poder entre los individuos, grupos y organizaciones que se interrelacionan en estructuras segmentadas y multifacéticas para constituir un colectivo.” (Vargas, 2003)

 

Las Redes Sociales comparten diferentes tipos de información, datos conocimientos y activos, de igual modo, involucran beneficio mutuo, confianza y trabajo coordinado íntimamente mediatizado por el mundo globalizado de la información, al respecto, el mismo autor afirma que: “La mediación de las tecnologías de la información y la comunicación en la sociedad contemporánea influye en los nuevos movimientos sociales. La tecnología de la información y la comunicación contribuyen a afirmar y mantener esos lazos. Los nuevos movimientos sociales emergen, se organizan y se desarrollan en función de sus estructuras y capacidades para establecer ciertos códigos de información que facilita la acción colectiva mediante una articulación tecnológica que comprime lo local con lo global”. (Vargas, 2003)

18. Modelo Pedagógico de Gestión del Conocimiento.

Un modelo relacionado con la aplicación de la Gestión del Conocimiento en Educación es el Modelo Pedagógico de Gestión del Conocimiento de Careaga, M. (2008).

 

El autor considera cuatro niveles relacionados que iteran en un proceso recursivo: acceso y representación de información, creación y transferencia de conocimiento. Subyacen tres procesos: desarrollo del Capital Intelectual, “Kapitalización” del conocimiento entendida como economía del conocimiento y desarrollo del Capital Social. Esto implica que el modelo se aplica para diferenciar y, a la vez, vincular Administración de Información con Gestión de Conocimiento. (Careaga, 2008)

El acceso a la información, significa que existen gestionadores de conocimiento, los cuales comparten un centro de interés común acerca del cual investigan diferentes fuentes de información. Durante esta etapa se investigan fuentes de información, disponibles en Internet, relacionadas con la temática en cuestión.

 

En la representación de la información, los resultados de las indagaciones experimentan una primera aproximación conceptual, en la cual el gestionador (o los gestionadores) de información, se involucran intelectual y cognitivamente con los contenidos, aportando un primer nivel de análisis que puede ser de tipo descriptivo o comprensivo. El gestionador realiza sus aportes a la temática investigada producto de sus primeros procesos de análisis y comprensión teórico o práctica.

La creación de conocimiento, implica que los gestionadores de conocimiento, utilizando como marco de referencia las fuentes de información obtenidas de sus investigaciones, incorporan su experiencia y conocimiento previo, recogen los propósitos demandados de su centro de interés e integran los aportes nuevos que emergen como resultados de sus reflexiones teóricas o aproximaciones prácticas a la cosa, hecho, fenómeno, circunstancia, símbolo o idea conocida.

La transferencia de conocimiento, implica que los gestionadores son capaces de difundir sus logros de aprendizaje en Redes de Gestores de Conocimiento, en las cuales se construye la didáctica en forma colaborativa.

La representación gráfica de la economía del conocimiento que le sustenta es la siguiente:

                      

Modelo Pedagógico de Gestión del Conocimiento.

Fuente: M. Careaga (2008) http://marcelocareaga.blogspot.com

Opera como un circuito pedagógico que itera sobre sí mismo, estableciendo la frontera entre la administración de información, que consiste en acceder y representar el conocimiento pre-existente, disponible a manera de información, y la gestión de lo por conocer, que es el conocimiento mediado por alguna expresión del lenguaje.

Circuito Pedagógico de Gestión del Conocimiento.

Fuente: M. Careaga (2008) http://marcelocareaga.blogspot.com

Idea de síntesis

El desafío es tomar estos marcos de referencia, algunos de los cuales emanan desde la racionalidad económica, para re-pensar la educación ideando nuevos paradigmas que permitan transitar desde la escuela clásica hacia la escuela postmoderna, la que se expresará gradualmente a través del currículum cibernético y la epistemología virtual.

…temas, estos últimos, para compartir en futuros ensayos.

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[1] La Gestión del Conocimiento y los desafíos de inserción en Educación (Parte 1) Cuestiones conceptuales.
[2] Wikipedia Gestión del conocimiento en http://es.wikipedia.org/wiki/Gesti%C3%B3n_del_conocimiento
[5] Club de Gestión del Conocimiento y la Innovación de la Comunidad Valenciana, en http://www.gestiondelconocimiento.com/modelo_valencia.htm
[7]Modelo de Medición del Capital Intelectual, en http://gestiondelconocimiento.com/modelo_modelo_intelect.htm
[8] Imagen con distorsiones en la fuente original.
[9] Imagen con distorsiones en la fuente original.
[10]Knowledge Management Assessment Tool, en http://gestiondelconocimiento.com/modelos_kmat.htm
[11] Imagen con distorsiones en la fuente original.

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